CONTACTO PARA COLABORACIONES
Me llamo Sara y nací un domingo de abril de 1992 en Mallorca. Siempre he sido una niña movida…con una energía y una curiosidad inagotables.
Cuando pienso en mi infancia mis pensamientos se van a Menorca, a casa de mi familia, entre bosques, calas, animales y piedras. Allí aprendí lo que era el silencio, los ritmos lentos, la calma.
Mi adolescencia fue bastante normal; pasar algún que otro límite y romper patrones de la niñez, pero siempre con mi familia como espacio seguro.
Después de la universidad decidí volar y buscar mi sitio. Me costó, pero regresé a Mallorca y me planteé un futuro a largo plazo por primera vez en mi vida. Eso me hizo poner consciencia en muchas cosas, entre otras mi cuerpo y mi mente.
Durante años viví desconectada sin saberlo. Sentía dolores, tenía cambios drásticos de humor y me superaban algunas situaciones, pero pensaba que era normal (que yo “era así”, que era mi condición), o incluso que todo lo que me pasaba no tenía nada que ver conmigo.
Nunca nadie me habló del ciclo más allá del sangrado o del embarazo, y hasta hace muy poco no sabía la importancia que tienen los ritmos hormonales en cualquier aspecto de la vida.
La curiosidad se apoderó de mí, y a día de hoy invierto gran parte de mis días a leer, a formarme y a escribir sobre el cuerpo de la mujer, sobre cosas básicas que la mayoría de nosotras no sabemos.
La Mensual nace de esa búsqueda;
Para ofrecer compañía. Como espacio de crecimiento y como ritual de aprendizaje.
Me llamo Sara y nací un domingo de abril de 1992 en Mallorca. Siempre he sido una niña movida…con una energía y una curiosidad inagotables.
Cuando pienso en mi infancia mis pensamientos se van a Menorca, a casa de mi familia, entre bosques, calas, animales y piedras. Allí aprendí lo que era el silencio, los ritmos lentos, la calma.
Mi adolescencia fue bastante normal; pasar algún que otro límite y romper patrones de la niñez, pero siempre con mi familia como espacio seguro.
Después de la universidad decidí volar y buscar mi sitio. Me costó, pero regresé a Mallorca y me planteé un futuro a largo plazo por primera vez en mi vida. Eso me hizo poner consciencia en muchas cosas, entre otras mi cuerpo y mi mente.
Durante años viví desconectada sin saberlo. Sentía dolores, tenía cambios drásticos de humor y me superaban algunas situaciones, pero pensaba que era normal (que yo “era así”, que era mi condición), o incluso que todo lo que me pasaba no tenía nada que ver conmigo.
Nunca nadie me habló del ciclo más allá del sangrado o del embarazo, y hasta hace muy poco no sabía la importancia que tienen los ritmos hormonales en cualquier aspecto de la vida.
La curiosidad se apoderó de mí, y a día de hoy invierto gran parte de mis días a leer, a formarme y a escribir sobre el cuerpo de la mujer, sobre cosas básicas que la mayoría de nosotras no sabemos.
La Mensual nace de esa búsqueda;
Para ofrecer compañía. Como espacio de crecimiento y como ritual de aprendizaje.
CONTACTO PARA COLABORACIONES